El humedal más grande del Ecuador acaba de ser reconocido como Humedal de Importancia Mundial. | WWF

El humedal más grande del Ecuador acaba de ser reconocido como Humedal de Importancia Mundial.

Posted on
31 agosto 2017


(English version below)
El humedal más grande del Ecuador acaba de ser reconocido como Humedal de Importancia Mundial.

Dos de las áreas protegidas más importantes del Ecuador ahora son parte de algo más grande: el complejo de Humedales Cuyabeno- Lagartococha- Yasuní, que acaba de ser incluido en la lista de Humedales de Importancia Internacional por parte de la Convención RAMSAR. Una parte importante de la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno, y del Parque Nacional Yasuní, conforman las más de 770,000 hectáreas de este complejo de humedales, creando un importante corredor de conectividad entre las cuencas de los ríos Aguarico, Lagartococha, Napo y Yasuní.

El proceso detrás de este logro ha sido largo. Desde el 2014, WWF-Ecuador, junto con el Ministerio del Ambiente y el apoyo de WWF-Alemania y las comunidades locales, han trabajado arduamente para incorporar este lugar a la lista de sitios Ramsar existentes en el Ecuador, pues el levantamiento de información de un área tan extensa requiere de mucho tiempo y dedicación. Finalmente, el 24 de agosto de este año, la Convención Ramsar reconoció oficialmente al complejo de humedales Cuyabeno-Lagartococha-Yasuní. Esto cambia drásticamente la situación de los humedales protegidos en el país, pues se incorporan 770,000 hectáreas, a las 290,815 hectáreas de área total entre las 18 zonas ya existentes, lo cual convierte a este complejo de humedales, el número 19, en el más grande del país.

A pesar de que la importancia de esta región ya ha sido reconocida anteriormente, esta declaratoria revela un aspecto transcendental de la Amazonía: su importancia hídrica. Esta zona de humedales está formada por centenares de ríos, riachuelos, pantanos y lagunas, que forman un complejo sistema acuático interconectado; dinámico y cambiante según las condiciones meteorológicas.

Esto lo convierte en un ecosistema con una enorme biodiversidad, tanto en flora como en fauna: más de 200 especies de anfibios y reptiles, 600 especies de aves y 167 especies de mamíferos habitan allí. Muchas de ellas se encuentran amenazadas como el emblemático delfín de río, la nutria gigante y el manatí. Sorprendentemente, el número de especies de peces es aún indeterminado, pero algunos de ellos, como el paiche y el bagre de río son elementales en la dieta de las poblaciones locales. Además, la palma de Moriche o Morete, especie que crece en zonas inundables, también brinda recursos a las poblaciones amazónicas. Más allá de proveer alimentos, los humedales también juegan un papel importante en la movilidad e interconexión de las comunidades del sector. La vía acuática es el principal modo de transporte, permitiendo que las comunidades puedan intercambiar productos entre sí y con otras poblaciones más alejadas. Pero por estas vías no solo se mueven los locales, y es que los ríos amazónicos también brindan acceso a los miles de viajeros que llegan cautivados por uno de los mayores atractivos turísticos del país.

Sin embargo, el mayor impacto positivo que este ecosistema genera, se da mucho más allá de la zona en la que se encuentra. Humedales como este tienen un papel fundamental en la regulación del clima. El agua que se evapora viaja hacia los Andes, convirtiéndose en lluvia en la serranía ecuatoriana. Y es justamente este proceso el que hace que la Amazonía, gracias a sus complejos sistemas hídricos, tenga importancia mucho más allá de sus fronteras geográficas, teniendo un papel protagónico en la regulación del clima mundial y la mitigación del cambio climático.

Este reconocimiento internacional nos compromete aún más a seguir trabajando en la conservación de estos importantes ecosistemas, logrando que perduren también los infinitos beneficios que brindan al ser humano, tanto a nivel local como global.

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The biggest wetland in Ecuador has been recognized of international importance
 

Two of the most important protected areas in Ecuador are now part of something bigger: the wetland complex of Cuyabeno- Lagartococha- Yasuní, which has just been included in the List of Wetlands of International Importance by Ramsar Convention. A big portion of Cuyabeno Wildlife Reserve, and a section of Yasuni National Park, now make up this wetland complex of more than 770,000 hectares, creating an important connectivity corridor between the basins of the Aguarico, Lagartococha, Napo and Yasuni rivers.

The process behind this achievement has been a really long one. Since 2014, WWF-Ecuador together with the country’s Ministry of Environment, and with support from WWF-Germany and the local communities, have been arduously working towards the addition of this flagship spot to the list of Ramsar sites that exist in Ecuador. Gathering the required information and data from an area as extensive as this one demanded much time and commitment, but finally, on august 24th of this year, Ramsar Convention officially recognized Cuyabeno- Lagartococha- Yasuní wetland complex as of International Importance. This drastically changes the state of wetlands in the country: before the inclusion of this area, the number 19 in the country, the total area of Ramsar wetlands was of 290,815 hectares. This new addition adds 770,000 hectares, making it by far, the biggest wetland in the country.

Although the importance of this region has been constantly recognized, this milestone reveals a different and often underestimated fact about the Amazon: its hydrological value. This wetland complex is formed by hundreds of rivers, creeks, swamps and lagoons, that together make up an interconnected water system, dynamic and fluctuating depending on weather conditions. 

Such characteristics make this ecosystem one with high levels of biodiversity, both in flora and fauna: more than 200 species of amphibians and reptiles, 600 species of birds, and 167 species of mammals live there. Many of them are threatened, such as the emblematic river dolphin, the giant otter, and the manatee. Surprisingly, the number of species of fish is still undetermined, but some of them, such as the paiche and catsfish, are fundamental in local people’s diet. The moriche or morete palm, which grows on flooded areas, also provides important resources for the communities. Beyond providing food sources, wetlands play a fundamental role when it comes to connection and mobility for people living in the area. Water boats are the main mode of transport, allowing product exchange between communities within the area, and further away. Furthermore, these waterways allow travelers from abroad to reach these wonderful destinations, considered to be amongst the top tourist attractions in the country.

However, the most important contribution from this ecosystem is felt far beyond the area where it stands. Wetlands such as this one are key when it comes to climate regulation. Water from this region evaporates and travels to the mountains, where it becomes rain in the Ecuadorian highlands. It is this process which makes the Amazon and its complex hydric systems vital for climate change mitigation, far beyond its geographical boundaries.

This international recognition enforces our commitment to work for the conservation of important ecosystems such as this one, and the endurance of the infinite benefits they provide to human beings, both at a local and global level. 
 

 

Humedales ecuador
© Nico Kingman/ WWF-Ecuador
Humedales en Ecuador
© Nico Kingman/ WWF-Ecuador
Humedales ecuador
© Nico Kingman/ WWF-Ecuador