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La moción aprobada por la UICN complementará los esfuerzos nacionales y regionales para proteger a la Amazonia frente al cambio climático.
© Brent Stirton/ Getty Images / WWF-UK
La Amazonía alberga el 50 % de los bosques tropicales del mundo. Sus casi 7 millones de kilómetros cuadrados abarcan la mayor selva lluviosa tropical del planeta, pero además contienen otros tipos de vegetación como sabanas, bosques inundables, ciénagas, bosques secos, cerrado, puna y bosques de niebla y, por supuesto, el más grande sistema hidrográfico de la Tierra: el río Amazonas que recorre 6.600 km desde sus cabeceras hasta el océano Atlántico y, con sus centenares de tributarios, vierte al mar cerca del 16% de la descarga mundial de agua dulce. Esta enorme diversidad de ecosistemas terrestres y acuáticos son responsables de una riqueza biológica inigualable. Hasta donde se conoce, la Amazonia alberga más de 10% de la diversidad biológica mundial y el número de especies vegetales y animales continúa en aumento a una tasa sin paralelo.

En Ecuador, la Amazonía cubre aproximadamente 116.284 km2 es decir el 46,7% de territorio nacional. Empieza en los bosques andino-amazónicos de la Cordillera Real Oriental, a los 1.300 msnm a lo largo de las estribaciones de los Andes, y avanza hacia la planicie amazónica hasta aproximadamente 300 msnm dominado por varios tipos de bosques siempreverdes de tierras bajas entre ellos: bosques inundables de aguas blancas y de aguas negras, bosque de palmas, etc. con una presencia significativa de herbazales lacustres y otros ecosistemas boscosos.

La meta de WWF es que para el año 2030 los ecosistemas terrestres y acuáticos de la Amazonía estén conservados asegurando la existencia de sus especies y la permanencia de sus servicios ambientales y de su rol como regulador del clima mundial.

En 2010 WWF lanzó su visión para la iniciativa “Amazonia Viva”, construida con la convicción de que el destino de la humanidad es inseparable del futuro del Amazonas y que la humanidad tiene a su alcance los medios para asegurar un futuro próspero sin destruir el patrimonio natural del bioma amazónico. De acuerdo con este principio, la visión fue planteada como “Un bioma amazónico ecológicamente saludable que mantiene sus contribuciones medioambientales y culturales para los pueblos locales, los países de la región y el mundo entero, en un marco de equidad social, desarrollo económico incluyente y responsabilidad global”.

En la Amazonía ecuatoriana WWF ha priorizado su trabajo en dos importantes cuencas hidrográficas: Putumayo y Pastaza.


 
	© WWF
Mapa NACD
© WWF
 
	© © Roger Leguen / WWF
Amazonian tropical rainforest landscape seen from the inselberg in the Nouragues Nature Reserve. French Guiana.
© © Roger Leguen / WWF
 
	© Roger Leguen / WWF
Casa flotante y hombre en canoa en Amazonia.
© Roger Leguen / WWF

Putumayo

El río Putumayo, uno de los tributarios más importantes del Amazonas, desciende desde los Andes atravesando Colombia, Ecuador y Perú y es fronterizo en casi toda su extensión. En su parte media, esta cuenca es tri-nacional y forma parte del Refugio del Pleistoceno Napo-Putumayo, reconocido globalmente por ser una de las regiones más importantes de toda la Amazonía por su endemismo y riqueza de especies.

Además, su riqueza cultural es comparable a su gran biodiversidad; aquí coexisten numerosos grupos étnicos ancestrales y recientes, junto con pobladores mestizos. Reconociendo la importancia de este patrimonio natural y cultural, los gobiernos de Ecuador, Colombia y Perú, como parte de sus estrategias nacionales de conservación de la biodiversidad, establecieron tres áreas protegidas: la Reserva de Producción Faunística del Cuyabeno (Ecuador, 600.000 ha), el Parque Nacional de Güeppí (Perú, 592.700 ha) y el Parque Nacional La Paya (Colombia, 422.000 ha)

 
	© © Roger Leguen / WWF
Árbol en la Amazonia
© © Roger Leguen / WWF

PASTAZA

El río Pastaza se forma por la confluencia de los ríos Chambo y Patate en Ecuador. Se divide en el alto Pastaza desde su origen hasta la desembocadura del río Huasaga, y el bajo Pastaza, comprendido desde la boca del río Huasaga hasta su desembocadura en el río Marañón en Perú.

El río Pastaza es la tercera cuenca de drenaje del Ecuador, con una superficie de 23.057 kilómetros cuadrados, un promedio anual de precipitación de 3.255 mm y una descarga promedio de 2.051 metros cúbicos por segundo. Atraviesa 5 provincias cuya población total es de 1.370.000 habitantes que representa el 11,28 % del país. En Ecuador se puede diferenciar dos zonas geográficas y culturalmente distintas a lo largo de la cuenca, una parte alta donde se origina la cuenca en la sierra central y la parte baja que corresponde a dos provincias amazónicas fronterizas con Perú: Pastaza y Morona Santiago.
 
 
	© Diego Pérez / WWF Perú
Pastaza
© Diego Pérez / WWF Perú
 
	© WWF / Martin HARVEY
Poison Dart Frog, Dendrobates tinctorius. Bright colour warns of toxic secretions. Amazonian forests, South America
© WWF / Martin HARVEY